¿Qué tal las inocentadas de ayer? ¿Algún paro cardíaco, alguna desilusión...?
Centrémonos en lo de hoy. Yo no sé cómo se les quedará la cara cuando vean esto, pero les aseguro, señores, señoras, señoritas y señoritos fabulos@s que lo de esta muchacha es agilidad... a saco.
Pillado me he quedado.
¡Saludotes! 